A pesar de la antigüedad de Sant Joan d'Alacant como una de las alquerías islámicas de la huerta de Alicante, junto a Benimagrell y Lloixa no encontramos documentación prácticamente hasta el siglo XIV. Nos cuentan los primeros historiadores que la repoblación cristiana hizo que la parroquia establecida en Benialí, antiguo nombre de Sant Joan, fuese puesta bajo la advocación de San Juan Bautista desde fechas muy tempranas.

 

El título de Universidad fue concedido en 1593 y se acompañó de  los primeros intentos segregacionistas, con un amojonamiento que coincide casi con el actual. Se daría comienzo así mismo a los pleitos con Alicante por la tenencia del lugar de Santa Faz. En 1614 Sant Joan y Benimagrell solicitaron volver a ser parte de la ciudad de Alicante y no fue hasta finales del siglo XVIII (o principios del XIX según los autores) cuándo la denominada Universida de San Juan y Benimagrell consiguió segregarse de Alicante y establecer un ayuntamiento propio. Posteriormente nuestro municipio sufrió los avatares de la Guerra de la Independencia al ser asediada la ciudad de Alicante por las tropas francesas, que al no poder tomar la capital, arrasaron con la huerta. Todos estos motivos provocaron una merma considerable en el volumen de documentación conservado en Sant Joan.

 

La documentación siempre está vinculada, a lo largo de la historia, a la institución que la produce. Tenemos constacia, gracias al cronista Bendicho, de que en el tiempo en que Sant Joan y Benimagrell se segregaron de Alicante la documentación generada estuvo guardada en el incipiente ayuntamiento, siendo entregada a Alicante en 1614 con la pérdida de la independencia. Esa documentación no volvería nunca a Sant Joan. Por una reseña incluída en el Memorial que sigue la universidad de San Juan y Benimagrell, con la ciudad de Alicante y el fiscal de S.M., sobre segregación de dicha Universidad…(AHN, Consejos, Legajo 22.807) sabemos que en el período que va de 1619 a 1734, se había construído en Sant Joan un ayuntamiento con carcel y archivo, denotando la importancia que para nuestros antepasados tenía la conservación de sus documentos como garantes de sus derechos.

 

El documento más antiguo, que nos habla también de un ayuntamiento plenamente propio, data de 1847, el Libro-registro de Pasaportes, pero las series más completas de documentación no comienzan hasta 1870 aproximadamente. En 1885 fue otorgado a Sant Joan el título de Villa.  Libros de actas, padrones y listas cobratorias de impuestos y la documentación relativa a las Quintas son las series mejor representadas del siglo XIX. Y es justo a finales del  XIX cuando empezamos a tener noticias de lo que sería el archivo municipal. Conservamos en borrador un inventario de documentos elaborado por el secretario saliente en 1895, en él se recoge toda la documentación ordenada por materias y cronológicamente, desde 1851 a 1896. Y ya en mitad del siglo XX otro inventario de iguales características abarca fechas de 1868 a 1950.

 

La ubicación de los documentos no fue siempre la misma, hecho que sin duda ha contribuído negativamente en su conservación. La falta de espacio en la Casa Consistorial hizo que se guardaran bastantes legajos en dependencias del Mercado Municipal, edificado en la década de 1960, así como en locales de la calle Manuel Amorós. En los años 90 se empezó a tomar conciencia de la importancia de tener los documentos en mejores condiciones y fueron trasladados en parte a los sótanos de la Casa de la Cultura, donde en ocasiones llegaron en lamentable estado de conservación según nos cuenta el cronista de la villa Isidro Buades.

 

Habría que esperar al año 2000 para que comenzaran los trabajos de recuperación del archivo, siguiendo criterios archivísticos, por parte de Carolina Pérez Alemañ, Noelia Marcos Fuster y Jorge Payá Sellés, siendo éste último reponsable de los trabajos de organización, puesta en servicio y difusión hasta febrero de 2013.

 

En 2009 comenzarían las obras del actual edificio Centro Cultural al que entre 2010 y 2011 fue trasladada la documentación, contando con toda una planta destinada a archivo con depósitos, zonas de trabajo, consulta y difusión de los fondos. El AMSJA, adherido al Sistema Valenciano de Archivos en Red (SAVEX) y acogido al asesoramiento técnico del Plan de Ayuda a Archivos Municipales de la Diputación, es la base del sistema de gestión documental municipal.