La concejalía de Bienestar Social que
dirige Carolina Sala ha puesto en marcha un programa para atender la
alimentación de las familias más necesitadas ayudándoles en la
compra de alimentos frescos a través de vales de 50 y 100 euros. De
esta forma, las familias con pocos recursos que en estos momentos se
ven obligadas a atender otras necesidades como la hipoteca o los
gastos de la casa, tienen en esta ayuda un complemento que les
garantiza una adecuada alimentación.
Se entregarán unas tarjetas con las
que tendrán acceso a estos bonos de dinero para alimentos. Para la
obtención, “los técnicos tendrán en cuenta los recursos
económicos del núcleo familiar, las dificultades de inserción
socio-laboral y las cargas familiares, parámetros que determinarán
la cantidad que se abonará mensualmente”, según informa el
coordinador de los Servicios Sociales del Ayuntamiento, Antonio
Llorens.
Con las tarjetas se podrán adquirir
alimentos frescos y productos de higiene personal o para la limpieza
del hogar. También se podrán comprar artículos de primera
necesidad para bebés como pañales. Los usuarios tendrán que
presentar posteriormente los recibos de compra para justificar que el
gasto se efectúa en ese tipo de productos. Una iniciativa que surge
del remanente del presupuesto de 2013 y que, en palabras de la edil
Carolina Sala, "en 2014 queremos mantenerla y si podemos,
incrementarla”.