El fin de semana terminaba y con él
los diferentes actos de las fiestas en honor a María Auxiliadora. La
asociación sacó a la Virgen en procesión, desde la plaza con el
mismo nombre hasta la parroquia de San Juan Bautista, donde se ofició
una misa posteriormente.
Durante el viernes y el sábado, los
vecinos de las calles Cañaret, Juan Sebastián el Cano y Maigmona
salieron a celebrar así sus fiestas con la alborada, las paellas y
la tradicional verbena en la que la plaza volvió a recobrar la
alegría y el esplendor que requería, al compás de la música y el
baile.
Con la procesión, el domingo se ponía
fin a las fiestas. Tras la misa, la imagen venerada se llevó al
hogar particular que se decidió por sorteo en la gala de Pregón del
pasado mes de abril. Allí permanecerá hasta las fiestas del año
que viene.