DOCUMENTO DE MARZO

El Archivo Municipal de Sant Joan
d’Alacant, mediante el documento del mes de marzo, quiere rendir un
pequeño homenaje a todas estas profesionales, sin duda mujeres
pioneras que trabajaron por un futuro laboral mejor para su colectivo
y por una mejora en las condiciones higiénico-sanitarias de la mujer
embarazada y del recién nacido.

La actividad de las mujeres que en 1923
se encontraban al frente del Colegio de Matronas de Alicante es digna
de ser recordada, como también la labor de asistencia sanitaria
domiciliaria que, con las dificultades y carencias propias de la
época, desarrollaba la matrona en cada pueblo.

Esta circular parece un documento
interesante y digno de destacar por varios motivos. En primer lugar,
por la preocupación que hay en él por la salud de las mujeres
embarazadas: “Es indiscutible que un buen servicio sanitario, en el
que se entiende con la merecida importancia cuanto se relaciona con
la asistencia a partos e higiene de la mujer embarazada e infantil,
revela en el pueblo que lo entiende debidamente implantado, una
cultura plausible y un sentimiento de humanidad que le acredita de
estar regido por gobernantes conscientes de sus deberes políticos”.

También por el hecho de que en 1923,
existiera ya una organización colegial encargada de hacer valer los
derechos del colectivo de matronas, en un ámbito como el sanitario,
fuertemente dominado por hombres (médicos y farmaceúticos). A este
respecto baste recordar que en aquella época, y aún en posteriores,
la matrona no formaba parte de la Junta Municipal de Sanidad, a la
sazón integrada sólo por hombres.

El documento deja ver la preocupación
de dicho Colegio por que todas las matronas puedan percibir un
salario digno, motivo por el cual dirigen esta circular a los
ayuntamientos instándoles a consignar ”como mínimo en sus
presupuestos la cuarta parte del haber de un médico titular, con
destino al sueldo o haber de una Matrona”. Finalmente, instan a
proveer la plaza de Matrona: “Consignada en presupuestos la
cantidad solicitada o la que estime esa digna”.