LA SANTA FAZ VISITA SANT JOAN

El año 2014 comienza con un hito
histórico ya que Sant Joan d’Alacant recibirá la visita de la reliquia
sagrada que posee más devoción en la provincia de Alicante. Así,
en el "Año de la Santa Faz" recientemente declarado por el
Ayuntamiento de Alicante con motivo de la concesión del Año Jubilar
y por la coincidencia del 525 aniversario del "milagro de la
lágrima", se traerá a nuestro municipio la imagen.

La Santa Faz, protegida en una urna
transparente, saldrá el 16 de marzo del monasterio donde se
custodia, en dirección a la parroquia de San Juan Bautista, en Sant
Joan, población en la que se guardaba cuando en 1489 fue
sacada en rogativa para implorar lluvia. De ella brotó una lágrima
mientras era portada por un fraile franciscano. Según las crónicas,
en ese lugar, en el Barranco de Lloixa, es donde hoy se erige el
monasterio.

La última vez que la Santa Faz acudió
a Sant Joan fue con motivo del V Centenario del Milagro de la
lágrima, en 1989. Ahora, 25 años después, la faz divina regresa de
forma extraordinaria al municipio. La tarde del día 17 de marzo se
celebrará una Romería para devolverla al monasterio. El sagrado lienzo será portado a
hombros hasta el templo, donde se iniciará la conmemoración del Año
de la Santa Faz con una misa del obispo, D. Jesús Murgui.

La tradición de la Santa Faz se
remonta al 17 de marzo de 1489 y tuvo lugar en el barranco de Lloixa,
a caballo entre las localidades de Sant Joan y Alicante, donde se
asienta el actual caserío. Era un año de extrema sequía y el
sacerdote santjoaner Pedro Mena propuso a dos frailes franciscanos
-Francisco Bendicho y Francisco Villafranca-, quienes moraban durante
la Cuaresma en la ermita de los Ángeles, organizar una procesión de
rogativas con el pliegue del santo sudario de la Santa Faz desde Sant
Joan hasta el santuario donde ellos descansaban, implorando agua de
lluvia para los secos campos.

La peregrinación empezó a primera
hora y al cabo de recorrer "un cuarto de legua", según las
crónicas de entonces, el portador de la gasa de la Santa Faz notó
un peso que le dejó inmóvil y todos vieron que del ojo derecho de
la reliquia salía una lágrima que, corriendo hasta la mejilla, se
paró en ella y "creció de manera que no sólo los
circundantes, mas aún los que se hallaban apartados, la pudieron
ver". Aunque la lluvia no llegó ese día, la tradición señala
que a la semana hubo precipitaciones que aliviaron la precaria
situación de los campos.