MEMORIAL ASUNCIÓN RUBIO

Sant Joan d’Alacant celebró este
domingo la segunda edición del Memorial Asunción Rubio. Esta gala
anual que impulsa la concejalía de Bienestar Social y que se celebra
con motivo del Día Europeo de la Solidaridad y la Cooperación entre
Generaciones, el cual se conmemora cada 29 de abril, se convirtió
desde el año pasado en una cita ineludible para el reconocimiento a
la labor solidaria de héroes anónimos y entidades que destaquen por
su implicación social.

 

En esta segunda edición fueron Vicente
Alberola y el centro San Rafael los galardonados. Sin embargo, la
gala contó además con un emotivo homenaje a Carmelo Dávila,
popular cura párroco de la localidad que fallecía recientemente a
consecuencia de una grave enfermedad. Al hilo de este homenaje, la noche
comenzaba con las palabras de la edil de Bienestar Social, Carolina
Sala, quien destacaba que "haciendo referencia a la solidaridad
y entrega a los demás, es inevitable recordar a una entrañable
persona como Carmelo". En este sentido se pronunciaba también
el alcalde Manuel Aracil tras resaltar sus bondades asegurando que
"había sido fácil encontrar cosas buenas que comentar sobre
él".

 

La segunda parte del evento comenzaba
entonces con la lectura del acta del jurado que entregaría los
premios, otorgando así el galardón individual al piloto de
helicópteros Vicente Alberola y el premio a entidades para el centro
de personas con discapacidad intelectual San Rafael. Alberola, que acumula más de diez mil
horas de vuelo en labores de emergencia y extinción de incendios,
entre otras, fue premiado especialmente por su actuación en las
riadas de Lorca, en 2012, cuando rescató a 81 personas que habían
quedado atrapadas en sus coches y viviendas. Por otra parte, el
centro San Rafael fue reconocido en su esfuerzo permanente para
devolver y asegurar la dignidad de sus usuarios durante sus 30 años
de existencia. Para finalizar el acto, estos usuarios llevaron a cabo
una entrañable actuación de percusión que puso en pie a todo el
público asistente.

 

Vicente Alberola en el momento en que recoge su premio