El Día del Mayor calentaba los motores
de una fiesta que tendría su pistoletazo de salida ese mismo 12 de
septiembre, a medianoche. La Rambla se llenó de mantones de manila
en un desfile que tendría su final en el Centro de Mayores, donde la
Tercera Edad de Sant Joan celebraba su verbena, previa a las fiestas.
Ya a medianoche la iglesia de San Juan
Bautista albergaba la alborada en la que se muestra en el altar al
Santísimo Cristo de la Paz, protagonista de las fiestas mayores del
municipio. Después, el balcón del ayuntamiento acogería el
pronunciamiento del pregón, que avisaba a los santjoaners del
comienzo de las fiestas.
Juan José Rubio, durante 38 años
presidente del Club Ciclista de Sant Joan y que tras la magnífica
Vuelta Ciclista de este año se retira del cargo, fue el encargado de
pronunciar este discurso inaugural. Sin embargo, no fue la única
emoción de la noche, ya que el alcalde Manuel Aracil aprovechó este
intenso instante para hacer entrega de la medalla de oro del
municipio, a título póstumo, a Antonio Gil Bernabeu, en
reconocimiento a este entrañable y querido ciudadano que durante
muchos años fue la voz de Sant Joan como tenor del Orfeón San Juan,
del que él mismo fue fundador.
Atronadoras mascletás y alegres
pasacalles transmitían a los vecinos y visitantes que en Sant Joan
se sabe cómo disfrutar de la fiesta. Los actos religiosos dominaron
durante los primeros días con la ofrenda de flores al Cristo y al
día siguiente la misa mayor y la procesión de la imagen. Después
vendría el ingenio y el sentido del humor con los desfiles de
disfraces y la clausura de las fiestas con el desfile de carrozas. El
espectacular castillo de fuegos artificiales puso el punto final.